Dermatología Clínica

"La dermatología clínica es una especialidad en que se formulan centenares de diagnósticos, con una amplia interacción con otras ramas de la medicina, tanto clínicas, como quirúrgicas. 

Las funciones que cumple nuestra piel son muchas, no sólo como agente de barrera, función inmunológica y termoregulación, sino también comunicación socio-corporal, gracias a su aspecto, olor y sentido del tacto y define nuestra identificación personal. 

Por ello el cuidado y nuestra salud corporal lo define y refleja nuestra piel".

Acne

Es uno de los motivos de mayor consulta a médicos dermatólogos.

Es una condición inflamatoria de la piel caracterizada por erupciones cutáneas (granitos) alrededor de los folículos pilosos, principalmente en cara, cuero cabelludo y tórax.

La cantidad y el tamaño de los granitos es muy variable entre las distintas personas.

3 de cada 4 adolescentes presentan cierto grado durante su desarrollo estando ello vinculado directamente a cambios hormonales, por lo que podremos observar entonces que el 100% de ellos tienen comedones (puntos negros) en región centro facial principalmente, donde predomina en un 90%.

Es una enfermedad multifactorial donde el pilar fundamental es el cambio hormonal que hace que las glándulas sebáceas produzcan mayor cantidad de sebo (grasitud) lo que irrita e inflama los poros de la piel causando obstrucción glandular, formando escamas y apareciendo los puntos negros.

Las bacterias que colonizan la piel en condiciones normales invaden el folículo causando mayor inflamación y como consecuencia, aparecen los granos que pueden doler, pueden ser de distintos tamaño y pueden tener en su interior pus. 

Hay muchos factores involucrados que pueden predisponer a la aparición de acné:

  • Factores genéticos
  • Factores emocionales
  • Medicamentos
  • Condiciones climáticas
  • Agentes externos ocupacionales (polvillo, alquitranes, etc)
  • Dieta

Al ser esta enfermedad multicausal, el tratamiento debe tener un enfoque global para lograr buenos resultados.

  1. Descartar factores desencadenantes manifiestos.
  2. Regular la producción de sebo, evitando su hiperproducción.
  3. Evitar la obstrucción del canal pilosebáceo.
  4. Disminuir la inflamación.
  5. Evitar la sobreinfección bacteriana.
  6. Trabajar los factores psicoemocionales

Para ello se recomienda una evaluación Dermatológica, y realizar el tratamiento apropiado según el tipo y la severidad del acné de cada paciente en particular, logrando así éxito en el tratamiento y la prevención de marcas y cicatrices.

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